Capítulo 4

Resiliencia

Una respuesta eficaz se mide en horas y días. Una recuperación resiliente se mide en semanas, meses y años.

En las semanas posteriores a Melissa, la emergencia inmediata dio paso a una tarea más larga y compleja: el objetivo nacional de recuperarse de forma que ayude a las comunidades a reconstruirse para mejorar.

Cómo es la recuperación sobre el terreno

La recuperación, si se lleva a cabo correctamente, reinicia las economías desde la base: una carretera utilizable, un hogar con energía, un barco pesquero reparado y una empresa que vuelve a operar. Los programas de efectivo por trabajo proporcionan ingresos a la población al tiempo que despejan las carreteras que vuelven a conectar a las comunidades, e incluso convierten los escombros en objetos útiles. Reparar un barco pesquero y recuperar el acceso a la energía restablece un medio de vida.

Personal humanitario con chalecos azules descarga botellas de agua y otros artículos de primera necesidad de un todoterreno y entrega una bolsa azul a varias personas en un lugar concurrido al aire libre en un día soleado.

Miembros del equipo del PNUD distribuyen suministros de primera necesidad en la parroquia de St. Elizabeth para apoyar a las comunidades afectadas por el huracán Melissa y contribuir a una recuperación resiliente del país.

Foto:
PNUD Jamaica / Anorak Productions

Se desplegó uno de nuestros equipos Surge, liderado por Ronald Jackson, jefe de Reducción del Riesgo de Desastres y Recuperación para la Resiliencia, para dirigir esta fase del trabajo.

“Como experto en reducción del riesgo de desastres y como jamaiquino he sido testigo presencial de cómo los desastres pueden borrar años de avances en materia de desarrollo conseguidos con gran esfuerzo. El desarrollo que tiene en cuenta el riesgo consiste en proteger esos avances garantizando que las inversiones en infraestructura, servicios y medios de vida sean resilientes, reduzcan la vulnerabilidad y la exposición, y creen la capacidad comunitaria e institucional para gestionar riesgos. Cuando no se abordan en un contexto habitual, los esfuerzos de recuperación representan otra oportunidad que debería dejar a las comunidades más seguras, más fuertes y mejor preparadas para futuras crisis”. - Ronald Jackson, jefe de Reducción del Riesgo de Desastres y Recuperación para la Resiliencia del PNUD

En consulta con los socios gubernamentales, desde el PNUD pusimos en marcha nuestra emblemática “Jamaica Resilient Recovery Initiative” con una asignación inicial de 2,4 millones de dólares en subvenciones, que se suma a las asignaciones destinadas a la respuesta inmediata a la crisis y a las contribuciones complementarias del Fondo de Desarrollo de la Comunidad del Caribe (CARICOM), la Unión Europea y Australia. Esto incluyó 717.000 dólares del proyecto Gobernanza del Riesgo de Desastres de la Unión Europea y los países de África, el Caribe y el Pacífico, que abarca cuatro esferas prioritarias: gobernanza de la recuperación, evaluación del impacto humano y análisis de los factores de riesgo, marco y plan nacional de recuperación, y creación de centros de asistencia técnica para el apoyo a nivel comunitario. El Programa de Pequeñas Donaciones (PPD) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) en Jamaica, el cual ejecutamos, también se puso en marcha en los primeros meses tras el paso del huracán, proporcionando subvenciones a la sociedad civil para ayudar a las comunidades a recuperar los corales, los manglares y otros elementos fundamentales para los medios de vida costeros.

Adónde se destinaron los fondos
Remoción de escombros y programas de trabajo comunitario

Empleo remunerado para la comunidad para limpiar, reparar y restaurar, permitiendo la circulación local de dinero y la reconstrucción colectiva. Reapertura de carreteras, restablecimiento de las conexiones entre comunidades y recuperación del acceso a escuelas, centros de salud y mercados.

Vivienda e infraestructura

Restauración de casas dañadas. Evaluación de la infraestructura pública esencial y establecimiento de prioridades para su reparación.

Energía solar para la recuperación de los medios de vida

Apoyo selectivo para implementar soluciones solares descentralizadas dirigidas a agricultores, pescadores, trabajadores asalariados del turismo y propietarios de pequeñas empresas, que constituyen la columna vertebral de la economía de Jamaica.

Ecosistemas costeros

Rehabilitación de manglares y zonas costeras que actúan como barreras naturales frente a futuras tormentas.

Grupos vulnerables

Apoyo específico a las empresas dirigidas por mujeres, las personas con discapacidad y otras personas que hacen frente a las barreras más difíciles para la recuperación.

Datos y tecnología

Utilización de la herramienta geoespacial y de modelización RAPIDA, basada en la inteligencia artificial, para identificar las zonas de mayores daños y desplazamientos, asegurando así que los recursos se destinaran donde más se necesitaban.

Las mujeres que sostienen la economía

En Jamaica, casi el 60 % de las micro y pequeñas empresas pertenecen a mujeres, y uno de cada tres agricultores es una mujer. Cuando azota un huracán, estas mujeres no solo pierden sus empresas. También asumen la carga de cuidar de sus familias, apoyar a sus comunidades y reconstruir las economías locales, a menudo con muy poca ayuda.

Tras el paso del huracán Melissa, desde el PNUD, en apoyo a los esfuerzos del Gobierno nacional, destinamos recursos selectivos a respaldar a las mujeres empresarias, incluidas mujeres con discapacidad, avicultoras, horticultoras y propietarias de comercios, en Clarendon, Manchester y St. Elizabeth, proporcionándoles subvenciones y formación específica para ayudarlas a reconstruir sus negocios y a resistir mejor las crisis futuras. 

Esta labor se basa en un modelo de recuperación resiliente creado tras el huracán Beryl en 2024, cuando 54 mujeres empresarias de las parroquias más afectadas recibieron el mismo apoyo. En esta ocasión, la recuperación fue más rápida porque ya se habían sentado las bases. La Alianza contra el Cambio Climático del Japón y el Caribe, así como las subvenciones agrícolas de años anteriores también tuvieron efectos positivos, puesto que muchas agricultoras ya tenían acceso a herramientas prácticas para una agricultura climáticamente inteligente y a redes de apoyo antes de la llegada de Melissa.

“Al potenciar las competencias empresariales, fomentar la educación financiera y mejorar el acceso a los recursos, podemos fortalecer la capacidad de las empresas dirigidas por mujeres para hacer frente a las crisis futuras” – Kishan Khoday, Representante Residente de la Oficina Multipaís del PNUD en Jamaica
Una mujer posa con seguridad sosteniendo un bastón. Se encuentra delante de una lámina de metal ondulada blanca en una obra.

Villette Neil, una avicultora ciega, ha recibido nuevos pollitos para volver a poner en marcha su negocio, después de que el huracán Melissa acabara con sus gallinas y dañara el corral.

Foto:
PNUD Jamaica / Anorak Productions
Promover una recuperación verde

A lo largo de la costa occidental de Jamaica, el corte de electricidad provocó que los refrigeradores dejaran de funcionar y que se echaran a perder toneladas de mariscos. En colaboración con el Ministerio de Agricultura y la Autoridad Nacional de Pesca, desde el PNUD instalamos dos centros de energía solar equipados con congeladores horizontales, conexión a Internet Starlink y estaciones de carga en pueblos pesqueros de St. Elizabeth, lo que permitió restablecer los medios de vida y fortalecer la resiliencia frente al corte del suministro eléctrico. Ahora estamos ampliando estos centros de energía solar a otras tres localidades con el apoyo del Gobierno de Australia y la Unión Europea, mientras que en breve se pondrá en marcha una iniciativa de energía solar para la recuperación a mayor escala, con una aportación de 2 millones de dólares de donantes de economías emergentes que beneficiará a más de 5.000 personas en todas las regiones afectadas.

Asimismo, junto con el Gobierno, movilizaremos apoyos en el marco de una cartera de iniciativas verdes por valor de 50 millones de dólares que estamos ejecutando desde el PNUD en Jamaica con financiación del FMAM y cofinanciación público-privada para respaldar la integración de soluciones verdes en la recuperación del sector turístico, la restauración de ecosistemas forestales y otras necesidades fundamentales. Más de la mitad de los ricos bosques de Jamaica se vieron gravemente afectados por el huracán Melissa, mientras que casi una cuarta parte de los ecosistemas costeros de manglares, de vital importancia, resultaron dañados. Dado que sectores clave como la agricultura y el turismo dependen en gran medida de la naturaleza, una recuperación verde será vital para un futuro resiliente.

 

Un grupo de adultos posan juntos en una playa soleada, con el mar turquesa de fondo. Su actitud relajada transmite un ambiente de confianza y camaradería.

Los pescadores de Duncans, en la parroquia de Trelawny, sufrieron pérdidas de productos del mar debido a los cortes de electricidad, que impidieron mantenerlos refrigerados tras su captura. Para proteger la costa y garantizar la seguridad alimentaria ante futuras crisis, la comunidad está trabajando en un proyecto para crear un santuario marino.

Foto:
PNUD / Kane Inc Media Photo

 

Construir para resistir

Tras el huracán Melissa, estamos utilizando nuestro programa nacional existente como eje central del apoyo al marco nacional de recuperación, de forma que no solo se reconstruya lo que se perdió, sino que también se reduzca lo que podría volver a perderse. Esto significa respaldar los esfuerzos de Jamaica en cuanto a la planificación de la recuperación, las normas de construcción resiliente ante desastres, las soluciones basadas en la naturaleza como manglares restaurados, costas rehabilitadas y laderas reforestadas, el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana y comunidades aún mejor preparadas antes de que se emita la próxima alerta de tormenta.

Qué ha hecho posible todo esto

Detrás de cada carretera despejada, cada medio de vida recuperado, cada embarcación que vuelve al mar o cada ecosistema restaurado hay una red de socios cuyo compromiso a largo plazo lo hace posible. El liderazgo del Gobierno nacional y la sociedad civil local es fundamental y la asistencia que brindamos desde el PNUD está orientada a potenciar sus capacidades. Las contribuciones básicas de los donantes nos aportan algo que ningún proyecto por sí solo puede ofrecer: la presencia a largo plazo, la capacidad de aplicar la experiencia adquirida y los modelos a futuras crisis, la libertad para reorientar los recursos de forma inmediata y la capacidad de actuar antes de que se declare una crisis, durante la tormenta y a lo largo de los largos meses de recuperación que siguen. 

Esta es nuestra misión en Jamaica, en todo el Caribe y en más de 170 países y territorios de todo el mundo.

Gracias a nuestros socios, desde el PNUD prestamos apoyo a las personas antes, durante y después de una crisis. No solo durante una temporada, sino a largo plazo.

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