El planeta está en crisis.

Nuestra respuesta debe estar a la altura.

En todo el mundo, cada vez es más difícil ignorar las señales de las crisis ambientales.

Las tierras se están degradando rápidamente. La biodiversidad está disminuyendo a un ritmo sin precedentes. El clima se está volviendo cada vez más extremo e impredecible.

Nuestro planeta se encuentra al borde de cambios irreversibles que transformarán los sistemas que sostienen la vida, desde la forma en que cultivamos los alimentos y gestionamos el agua, hasta cómo las comunidades se sostienen y preparan para un futuro incierto.

La magnitud de estos retos exige una respuesta igualmente ambiciosa. Por eso, las tres grandes conferencias sobre medio ambiente, o Conferencias de las Partes (COP), que se celebrarán en 2026, constituyen momentos cruciales. Reúnen a los países para impulsar la acción en torno a tres prioridades interrelacionadas: la restauración de las tierras, la protección de la biodiversidad y la respuesta al cambio climático.

Estas negociaciones políticas son esenciales y deben complementarse con avances en el terreno. Debemos pasar con urgencia a la era de la acción. Aquí un vistazo a cómo estas reuniones pueden ayudarnos a responder a la altura de las circunstancias.

Lo que exige un planeta en constante cambio

Cada vez más, la degradación de las tierras, la pérdida de naturaleza y el caos climático están provocando inestabilidad económica, desigualdad y conflictos. Abordarlos de forma conjunta puede generar empleo, salud y seguridad.

Este enfoque está en el centro de la labor del PNUD. Junto con los países, las comunidades, los socios y los donantes, hacemos realidad los compromisos, aunando conocimientos, recursos e ideas para hacer frente a estos retos interrelacionados.

A través de iniciativas como la Climate Promise (Promesa Climática) y el Compromiso con la Naturaleza, colaboramos con más de 140 países para ayudarlos a desarrollar y poner en práctica sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional en materia de acción climática, sus Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre Biodiversidad y sus metas de neutralización de la degradación de las tierras.

Esto es el desarrollo sostenible.

Nuestra misión es construir un mundo en el que las personas y todos los seres vivos puedan prosperar en un entorno sano y resiliente. Para hacer realidad esta visión se necesitan soluciones con la ambición y la magnitud que exige el reto. Ahora, juntos, debemos estar a la altura de las circunstancias.