Un panorama desigual
Las estimaciones actualizadas del IPM confirman un panorama desigual y ponen de relieve los efectos que el crecimiento demográfico tiene sobre las tasas de pobreza.
En Egipto, Nepal y Tayikistán, tanto la tasa de pobreza como el número de personas que viven en situación de pobreza multidimensional se redujeron considerablemente. En Angola y Zambia, la proporción de personas en situación de pobreza disminuyó, pero estos avances se vieron superados por el crecimiento demográfico, por lo que el número total de personas pobres siguió aumentando.
Los importantes avances logrados en la lucha contra la pobreza en Nigeria durante la década de 2010 se han invertido en la década de 2020, con un aumento tanto de la tasa de pobreza como del número de personas que viven en situación de pobreza.
El corazón de los Objetivos de Desarrollo Sostenible
La meta 1.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible insta a los países a reducir, de aquí a 2030, al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones.
Este objetivo es ambicioso, pero alcanzable, y se han realizado progresos reales.
De los 89 países que cuentan con datos armonizados del IPM, 33 han reducido a la mitad el valor de su Índice en menos de 15 años, entre ellos seis países de África Subsahariana. En un período de 15 años, Eswatini registró una disminución de la tasa de pobreza multidimensional del 38,7 % al 8,0 %.
33 de 89
países con datos del IPM redujeron a la mitad su valor del Índice en menos de 15 años, incluyendo seis en África Subsahariana.
- Reducción a la mitad: África Subsahariana (6)
- Reducción a la mitad: otras regiones (27)
- Aún no se han reducido a la mitad (56)
China redujo a la mitad el valor de su IPM en tan solo cuatro años, y la proporción de personas que vivían en situación de pobreza multidimensional descendió del 9,5 % al 4,2 % entre 2010 y 2014.
Viet Nam también logró avances rápidos, reduciendo a la mitad el valor de su IPM en siete años.
Pobreza y progreso
Los programas del PNUD están a la vanguardia de la lucha contra la pobreza en lo que se refiere a la forma en que se mide y se define, y a la búsqueda de las maneras más eficaces de combatirla.
Las amenazas que plantean el cambio climático, los conflictos y la inseguridad alimentaria requieren aún más esfuerzos.
El IPM de 2026 constituye una seria advertencia de que no se puede dar por sentado el progreso. Pero también demuestra que, mediante una acción renovada y urgente, la comunidad internacional puede garantizar que todas las personas vivan una vida digna y segura.